Lino

Las fibras de lino obtenidas de los vástagos de la planta Linum usitatissimum son usadas principalmente para hacer tela de lino. Su uso para crear textiles tiene orígenes prehistóricos. En Europa, el uso de la fibra del lino en tejidos data del neolítico, mientras que los antiguos egipcios tejían mantas finísimas de lino para envolver las momias de los faraones. Crece mejor en las latitudes templadas en donde los veranos húmedos moderados producen lino fino y fuerte pero sedoso. El rango de las fibras de lino en longitud es de hasta 90 cm y de un promedio de 12 a 16 micras de diámetro. Absorben y liberan el agua rápidamente, haciendo la tela de lino confortable para vestir en climas cálidos. El lino es mucho más fuerte que el algodón, de textura suave y con un gran lustre natural, de gran valor por su excepcional frescura en climas cálidos. Las ventajas medioambientales sobre el cultivo de lino por sobre el algodón es que requiere menor cantidad de agua.

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